Clinica DentalDr. H. Fernández González
CIRUJANO DENTAL c/ Víctor de la Serna nº 2 - 28016 MADRID

ODONTOLOGÍA EN LA HISTORIA


•  Se tienen referencias de que ya en el antiguo Egipto se transplantaron dientes a humanos procedentes de animales, piedras y metales preciosos y existen antecedentes similares en las civilizaciones china, etrusca, fenicia o árabe.

•  De la época precolombina data una mandíbula, hallada en honduras, en la que se había sustituido con éxito un incisivo con la concha de un molusco tallada en forma de diente.

•  Según la Asociación Dental Americana, el primer cepillo de dientes lo creó en 1498 un emperador chino que puso cerdas de puerco en un mango de hueso. Los mercaderes que visitaban China introdujeron el cepillo entre los europeos si bien, no fueron muy comunes en occidente hasta el siglo XVII. Sin embargo, en aquellos tiempos los europeos preferían cepillos de dientes más blandos confeccionados con pelos de caballo. También era común mondarse los dientes tras la comida con una pluma de ave o utilizar mondadientes de bronce o plata. Existió no obstante, un método más antiguo de cepillarse los dientes con un trozo de tela que se utilizaba en Europa desde tiempos de los romanos. En cualquier caso, los cepillos no se popularizaron en el mundo occidental hasta el siglo XIX.

•  Los historiadores cristianos han proclamado que en los últimos años del Emperador Felipe el Árabe (reinó entre 244-249), durante festividades para conmemorar el milenio de la fundación de Roma (tradicionalmente en 753, poniendo la fecha de la fundación cerca del 248 a.C.), la furia de la muchedumbre Alejandrina se convirtió en ira, y cuando uno de sus poetas profetizó una calamidad, ellos cometieron sangrientas atrocidades contra los cristianos, que las autoridades no hicieron ningún esfuerzo por detener.

Dionisio, el Obispo de Alejandría, relata los sufrimientos de sus feligreses en una carta dirigida a Fabio, el Obispo de Antioquía; algunos largos extractos de la carta se han preservado en Eusebius Historia Ecclesiae (yo: vi: 41). Después de describir cómo un hombre y mujer cristianos, Metras y Quinta, fueron agarraron y asesinados por la muchedumbre, y cómo las casas de varios otros cristianos fueron saqueadas, Dionisio continúa:

En ese tiempo Apolonia, parthénos presbytis (presbítera virgen, lo cual seguramente no significa una virgen avanzada en años, como se deduce generalmente, sino una diaconesa) era considerada importante. Estos hombres la agarraron también y con repetidos golpes rompieron todos sus dientes. Entonces juntaron fuera de las puertas de la ciudad un montón de palos y amenazaron con quemarla viva si ella se negaba a repetir después de ellos palabras impías (como una blasfemia contra Cristo, o una invocación a dioses paganos). Fue entonces dada, por petición propia, una pequeña libertad, saltando rápidamente en el fuego, quemándose hasta la muerte. "

Recopilación Dr. Carlos Mejía E.

Palillos de Oro (Palillos de oro)

•  En Mesopotamia aparecen los palillos de oro elaborados con el fin de ser utilizados en la higiene oral.

•  Los Babilonios y Asirios por su parte utilizaban masajes en las encías combinados con diversas medicaciones de hierbas.

•  Los Egipcios usaban diversas técnicas para curar las enfermedades de los dientes como limpiezas con fórmulas a base de miel y arena para fortalecer los dientes.

•  Para los Hebreos uno de los preceptos religiosos que se usaba como norma obligatoria era la “Limpieza de la Boca”.

•  En China se usaba como instrumento de salud oral los palillos dentales. En la India limpiaban los dientes con palitos amargos astringentes enjuagándose la boca seguidamente con agua fresca.

•  En la vida islámica era obligatorio el lavado ritual cinco veces por día antes de cada oración; cada lavado incluía tres enjuagues de la boca; además se limpiaban los dientes con los “Siwak”, palillos de dientes hechos de madera y se recomendaba masajear las encías.

•  En Grecia se demoró en hacerse presente la higiene oral, sólo hasta su época como provincia Romana se conocieron diversos elementos para la higiene oral: Piedra pómez, el talco, el alabastro, el esmeril, entre otros.

•  Los Romanos eran quienes más se preocupaban por la higiene oral y entre los aspectos más importantes para el cuidado de ésta se encontraban el cepillo de dientes y el masaje de las encías.

•  En la Edad Media, los dientes eran de gran valor, por lo que se consideraba un sacrilegio quitar un diente. En Francia los odontólogos se consideraban simples “sacamuelas”.

•  En el siglo VI, los Japoneses introdujeron el uso del cepillo de dientes.

•  El primer cepillo de dientes se creó en China; en 1640 se introdujo a Europa pero sólo era utilizado por la realeza.

•  Es a partir del siglo XIX que es el método de higiene oral más usado.

•  Actualmente la exigencia estética de las personas en cuanto al quehacer estomatológico para sustituir los dientes naturales perdidos ha sido la suma de todas las experiencias adquiridas en el desarrollo de esta práctica.
Hoy por hoy existe una infinidad de materiales sintéticos o artificiales que constituyen excelentes sustitutos para los dientes humanos que por una causa u otra (caries, parodontopatías, traumas, oligodoncias, etc.) no se encuentran en la cavidad bucal para cumplir las funciones de masticación, deglución, fonación y estética. Entre los materiales más destacados encontramos metales preciosos como el oro, otros tan raros como el titanio y hasta aleaciones de cromo-níquel o cromo-cobalto, pasando por las resinas acrílicas hasta las porcelanas dentales, descubrimiento y solución de un honrado farmacéutico llamado Alexis Duchateau
Sin embargo, no siempre los sustitutos del diente humano fueron estos, pues en la historia de este oficio los mejores suplentes del "diente humano fueron los propios dientes humanos".
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A principios del siglo XIX seguían utilizándose los materiales "de siempre", para la confección de dentaduras postizas. Desde los tiempos inmemoriales de los etruscos apenas se había adelantado nada en este campo, y en el de las prótesis fijas incluso se había retrocedido. Las dentaduras se hacían de marfil de hipopótamo (caballo marino), de elefante, de morsa (vaca marina), de caballo, de camello, vaca, buey, cabra, etc. En el siglo XVIII se pusieron de moda los dientes humanos.
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Existió una época en que la demanda del diente humano llegó a ser grande, aunque como todo valor, sufría las fluctuaciones de los momentos en que se encontraba el desarrollo histórico de la humanidad, tal como son cotizados hoy en día los valores de la bolsa de New York, Londres y Tokio, donde los períodos de guerra y paz también influían en su tasación. Los proveedores de dientes humanos (porque también existían personas que actuaban como intermediarios) en los tiempos de guerra se dedicaban a importantes actividades como despojo nocturno en los campos de batalla mutilando cadáveres para extraerles los dientes, a veces aun, con mandíbula, para andar más rápido y poder engordar aún más sus bolsillos a la hora del reembolso.
2,3 Era así que cuando la guerra cosechaba sus víctimas, para estos traficantes abundaban las ocasiones de procurarse hermosísimos dientes, los que consecutivamente serían vendidos a dentistas y mecánicos dentales, a pesar de que por su abundancia a causa de las disímiles guerras y víctimas, el precio de los mismos bajaba en el mercado. 3,4,5
Posteriormente cuando llegaba el tiempo de paz y aumentaban los precios de los dientes, los proveedores podían obtener este preciado material en los anfiteatros de medicina, en los depósitos de los cementerios o en las horcas públicas.
2,4,5 Independientemente de esto, los dientes más valorados eran los provenientes de personas vivas y jóvenes que los vendían en apuros económicos y de los cuales resultaba una garantía su frescura y juventud, lo que desvanecía la sospecha de que pudieran transmitir enfermedades contagiosas como la sífilis y la tuberculosis, por ejemplo. 2,6,7,8 La venta se veía estimulada constantemente por anuncios como el que apareciera en 1783 en los diarios de New York proveniente de Le Mayeur Dentista, ofreciendo dos guineas por cada diente sano de persona dispuesta a vender uno o todos sus dientes anteriores. 8


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1- Guerini, Vincenzo. The historical development of dental art. D. Cosmos, 48: 1-10, jan. 1901.
2- González Iglesias, J. Bocas Imperiales. 1era Ed.Barcelona: Plaza Janés, 2001: 187-193.
3- Guilly, H .: Dents artificielles. En Guilly, L`Hirondel y Thibault: Prothèse Dentaire Amovible. Masson et Cic. París, 1938.
4- Gadón Charles: L`evolution del´art dentaire J.B. baillieve et fils. París, 1901.
5- Ambleb, Henry: History of dental prosthesis. En Koch: History of dental surgery. National art. Publ. Co. Akron. Ohis, 1909.
6- Anthony. L.P.: Dental History. D. Cosmos; 75: 395-398, apr. 1933.
7- De Vecchis, Beniamino: Trattato di odontoiatria e protesi dentairia. La cultura Stomatologica, Nápoles, 1925.
8- De Vecchis, Beniamino: Dentista, artista, pazienti. La Cultura Stomatologica, Torino, 1929.

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